Hobsbawm y la Guerra Civil Española

A penas 25 páginas dedica este autor a la Guerra Civil Española dentro de la Primera Parte de su libro “Historia del Siglo XX”. Es una verdadera síntesis de esta guerra, enmarcada en el período de interguerras mundiales y por tanto dentro de los “31 años de guerra de religión láica europea”.

Esta es la presentación que hace desde sus primeras líneas: Ningún episodio ilustra mejor esta afirmación (las cuestiones debatidas en los años treinta, ya fueran dentro de los estados o entre ellos, eran de carácter transnacional) que la guerra civil española de 1936-1939, que se convirtió en la expresión suprema de este enfrentamiento global.

  • Reconoce que, a pesar de su aislamiento, en esta guerra “civil” se iban a enfrentar los dos enfoques políticos europeos:  “ por un lado, la democracia y la revolución social,”siendo España el único país de Europa donda parecía a punto de estallar; por otro, la alianza de una contrarrevolución o reacción, inspirada por(una Iglesia católica que rechazaba todo cuanto había ocurrido en el mundo desde Martín Lutero. Curiosamente, ni los partidos del comunismo moscovita, ni los de inspiración fascista tenían una presencia importante en España antes de la guerra civil, ya que allí se daba una situación anómala, con predominio de los anarquistas de ultraizquierda y de los carlistas de ultraderecha.”
  • Primeramente resume la posición española en el mundo… “Desde comienzos del siglo XIX los asuntos españoles habían interesado poco a los gobiernos europeos, si bien Estados Unidos provocó un breve conflicto con España en 1898 para despojarla de las últimas posesiones de su antiguo imperio mundial: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. De hecho, y contra lo que creía la generación a la que pertenece el autor, la guerra civil española no fue la primera fase de la segunda guerra mundial, y la victoria del general Franco —quien, como hemos visto, ni siquiera puede ser calificado de fascista— no tuvo importantes consecuencias generales. Sólo sirvió para mantener a España (y a Portugal) aislada del resto del mundo durante otros treinta años.”
  • Declara la falta de éxito del golpe en su inicio y sus consecuencias: extender la revolución social y alargar el conflicto: El golpe de los generales del 18 de julio de 1936 triunfó en algunas ciudades y encontró una encarnizada resistencia por parte de la población y de las fuerzas leales en otras. No consiguió tomar las dos ciudades principales de España, Barcelona y la capital, Madrid. Así pues, precipitó en algunas zonas la revolución social que pretendía evitar y desencadenó en todo el país una larga guerra civil entre el gobierno legítimo de la República (elegido en la debida forma y que se amplió para incluir a los socialistas, comunistas e incluso algunos anarquistas, pero que coexistía difícilmente con las fuerzas de la rebelión de masas que habían hecho fracasar el golpe) y los generales insurgentes que se presentaban como cruzados nacionalistas en lucha contra el comunismo.
  • Curas Fascistas, el brazo en alto mujeresguerra-civil01
  • Demuestra que la guerra civil española era un ensayo del enfrentamiento ideológico-político que se cocía en Europa: Antes incluso de que la Internacional Comunista comenzara a organizar las Brigadas Internacionales (cuyos primeros contingentes llegaron a su destino a mediados de octubre), antes incluso de que las primeras columnas organizadas de voluntarios aparecieran en el frente (las constituidas por el movimiento liberal-socialista italiano Giustiziae Liberta), ya había un buen número de voluntarios extranjeros luchando por la República. En total, más de cuarenta mil jóvenes extranjeros procedentes de más de cincuenta naciones (6)  fueron a luchar, y muchos de ellos a morir, en un país del que probablemente sólo conocían la configuración que habían visto en un atlas escolar. Es significativo que en el bando de Franco no lucharan más de un millar de voluntarios (Thomas, 1977, p. 980).

Y añade estos datos en la nota 6 a pie de página: Había aproximadamente 10.000 franceses, 5.000 alemanes y austríacos, 5.000 polacos y  ucranianos, 3.350 italianos, 2.800 estadounidenses, 2.000 británicos, 1.500 yugoslavos, 1.500 checos, 1.000 húngaros, 1.000 escandinavos y un número indeterminado procedente de otros países. Los 2.000-3.000 rusos no pueden ser clasificados como voluntarios. Según se afirmaba, entre ellos había unos 7.000 judíos (Thomas, 1977, pp. 982-984; Paucker, 1991, p. 15).

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  • Después  explicar el porqué de la derrota de la República: su propia debilidad, diversidad partidista y de intereses, respuesta de inhibición de Francia e Inglaterra, apoyo militar del Eje…). Y concluye: La guerra civil española no era un buen presagio para la derrota del fascismo. Desde el punto de vista internacional fue una versión en miniatura de una guerra europea en la que se enfrentaron un estado fascista y otro comunista, este último mucho más cauto y menos decidido que el primero. En cuanto a las democracias occidentales, su no participación en el conflicto fue la única decisión sobre la que nunca albergaron duda alguna. En el frente interno, la derecha se movilizó con mucho más éxito que la izquierda, que fue totalmente derrotada. El conflicto se saldó con varios centenares de miles de muertos y un número similar de refugiados —entre ellos la mayor parte de los intelectuales y artistas de España, que, con raras excepciones, se habían alineado con la República— que se trasladaron a cualquier país dispuesto a recibirlos.

Personalmente, este texto no añade gran cosa a lo que ya he investigado en otras bibliografías. Si acaso, la claridad con que indica que el enfrentamiento ideológico en Europa está tan presente desde el principio en la guerra civil. También me aclara algo de la posición de Inglaterra en su imposición de la No Intervención. Parece un tema discutible, Francia aparece como más débil. Y lo que no está presente el ensayo del poder militar de Italianos y Alemanes tanto por tierra como por el aire, clave además de la derrota de la República.

Un texto pues…, bastante cojo en varios aspectos, todos menos en la “visión europea del enfrentamiento ideológico” del período de los 30. Ver las entradas en mi página de dicada a la Guerra Civil Española o en su respectiva categoría.


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Acerca de jauhaltesevilla

Jubilado, intento cultivar mis aficiones: historia, lectura, fotografía y salir de viaje con mi Furgo cuando puedo. Me interesa el presente, pero quiero especialmente entender el Siglo XX, sobre todo esta Europa nuestra.
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