Miguel Hernández y el optimismo

Los distintos poemas que componen “Viento del pueblo”, nos adentran po una parte en los sentimientos más auténticos de la experiencia vital del autor (amor de esposo, paterno, a la patria, horror y pena por la visión de los efectos de la guerra, exaltación por su juventud, la lucha, el venceremos…) y por otra la que él ha asumido por su trabajo de animador entusiasta de los compañeros que luchan en los frentes y le oyen arengas en la radio, escritos en pampletos o directamente en el campo de batalla. Esta última situación le empuja a ver las cosas con optimismo, intenta transmitir alegría y superación, incluyendo el ataque a la cobardía del enemigo, más allá de los altibajos de derrotas y negativismo. De ahí que haya varios poemas que canta a la juventud, su entrega, alegría y optimismo.

Son poemas de esta temática: desde el mismo “Vientos del pueblo me llevan”, “Los cobardes” (son el enemigo), pasando por “Nuestra juventud no muere”, a sobre todo “Llamo a la juventud” y “Juramento de la alegría”.

Así acaba “Llamo a la juventud”

……………

La juventud siempre empuja
la juventud siempre vence,
y la salvación de España
de su juventud depende.

La muerte junto al fusil,
antes que se nos destierre,
antes que se nos escupa,
antes que se nos afrente
y antes que entre las cenizas
que de nuestro pueblo queden,
arrastrados sin remedio
gritemos amargamente:
¡Ay España de mi vida,
ay España de mi muerte!

Y así empieza “Juramento a la alegría

Sobre la roja España blanca y roja,
blanca y fosforescente,
una historia de polvo se deshoja,
irrumpe un sol unánime, batiente.

Es un pleno de abriles,
una primaveral caballería,
que inunda de galopes los perfiles
de España: es el ejército del sol, de la alegría.

Desaparece la tristeza, el día
devorador, el marchitado tallo,
cuando, avasalladora llamarada,
galopa la alegría de un caballo
igual que una bandera desbocada.

A su paso se paran los relojes,
las abejas, los niños se alborotan,
los vientres son más fértiles, más profusas las trojes,
saltan las piedras, los lagartos trotan.

Se hacen las carreteras de diamantes,
el horizonte los perturban mieses
y otras visiones relampagueantes,
y se sienten felices los cipreses.

Avanza la alegría derrumbando montañas
y las bocas avanzan como escudos.
Se levanta la risa, se caen las telarañas
ante el chorro potente de los dientes desnudos.

……………..

Los poemas están recogidos de narod.ru y las imágenes públicas en la red.

Acerca de jauhaltesevilla

Jubilado, intento cultivar mis aficiones: historia, lectura, fotografía y salir de viaje con mi Furgo cuando puedo. Me interesa el presente, pero quiero especialmente entender el Siglo XX, sobre todo esta Europa nuestra.
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