Los temas de “La noche no tiene paredes” 3

Me ha gustado esta síntesis de  temas de toda la vida de Caballero Bonald, de su vida, aunque en métrica algo diferente a otros libros de poemas:

                     “LA MISTICA POÉTICA”

Piadoso peregrino que vienes caminando desde alguna espelunca medio perdida por los despeñaderos de la noche

y traes en los ojos como una luz de renglones apresuradamente escritos

encima de esa piedra recién despedazada por el último cómplice de los depredadores,

¿qué me quieres decir, tú que hablas no más de aquello que te callas,

tú que sabes lo arriesgado, lo alarmante que puede llegar a ser que se cumplan los deseos, se  realicen los sueños?

¿Qué pretendes decirme cvuando apenas lo haces con la más indulgente abreviatura del mutismo?

Mientras ronda la vida alrededor, es a tí a quien espero en situación de impávido,

vigilando tal vez que algún signo delate la existencia de la veracidad

o esa luz que lentamente alienta en las solícitas escombreras de la ignorancia.

Me asomo a la noche, a la noche, sima tortuosa, cónclave vacío,

y allí estás otra vez según tus más reconocibles alianzas con clarividencia,

susurrando en lo ocuro que quien se considere merecedor de la fortuna es más pobre que el menesteroso,

porque la ambición que a sí misma se excede acaba inhabilitándose en la desertización de la felicidad.

Y ya volvía aquella voz a enaltecerse con su más persuasiva opción trascender lo apenas sugerido,

sobreponiéndose a todo lo inmediato con estas aladas poalabras:

dioses perversos te persiguen, vienen a inocularte su artera desmemoria, el desaliento,

esa vairante ruin de la desgana que acabará cambiando en tierra estéril lo poco que te queda de tu vieja heredad.

Vi entonces que se iban erosionando los aprarejos de la belleza y las últimas pavorosas asignaturas de lo cotidiano,

mientras una especie de quietud ensimismada ponía en el paisaje un beatífico sentimiento de placidez,

pero tú no te aflijas (me dijo), quédate junto a nadie, abandónate a nadie,

no desees nada (me dijo), sólo la dejación, el despojamiento,

y así alcanzarás finalmente (me dijo) el perfecto estado de la aniquilación.

(Miguel de Molinos)

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Acerca de jauhaltesevilla

Jubilado, intento cultivar mis aficiones: historia, lectura, fotografía y salir de viaje con mi Furgo cuando puedo. Me interesa el presente, pero quiero especialmente entender el Siglo XX, sobre todo esta Europa nuestra.
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